“Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto” – 1 Pedro 3:15

Aquí hay una gran exhortación para los creyentes acerca de nuestra esperanza y una muy importante afirmación de calificación acerca de nuestra respuesta hacia otros.

  1. “siempre” – en todo tiempo, generalmente cuando menos lo esperas, de cualquier persona – gente que conoces y extraños.
  2. “Estén preparados para responder” – esto implica que tomarás tiempo para pensar TUS respuestas antes de que te pregunten. ¿Qué de tu relación con Cristo te da esperanza este día? Tu esperanza impactará lo que dices y como vives. ¿Estás listo para explicarte? Debieras tener tanto como una respuesta corta de 2 ó 3 minutos y una larga, “sentémosnos y puedo compartir mi historia contigo”, respuesta.
  3. “da una razón por la esperanza que tú tienes” – Esto implica que tu esperanza es observable, ya sea en lo que dices o como actuas. Tu esperanza visible producirá en otros una gran pregunta. ¿Cómo puede esta persona tener tanta esperanza? Verdaderamente, la luza brilla más en los lugares más oscuros. Para mucha gente la esperanza que tú tienes será considerada ¡fuera de lugar!

Tu respuesta a la pregunta acerca de tu esperanza debiera reflejar la pura naturaleza de Jesús. Tu respuesta no debe ser un ataque agresivo o una defensa desafiante, sino como un mendigo compartiendo comida con otro. Tus palabras debieran estar llenas de bondad y ternuara, al hablar de la misericordia, promesa y fidelidad de Dios hacia ti.

Cuando la gente te observa, dirán que estás ¿lleno o falto de esperanza?