“Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.” – Romanos 12:12

Hay un cuento de niños que trata sobre una niñita que miraría a través de la ventana cada mañana. Si estaba lloviendo o nublado ella estaría trista, pero si el sol brillaba ella se desbodaría de gozo.

¿Qué determina si vas a estar lleno de gozo este día? ¿El clima? ¿Problemas no conocidos que deban ser enfrentados? ¿Dolores, penas y un sentimiento general serán el depresivo del día?

Por la esperanza puesta ante Jesús, El resistió la cruz. Esa gran esperanza anula todos los sentimientos y circunstancias.

Nuestra esperanza es encontrada en Jesús. Esta es una esperanza por la cual tenemos una garanatía, las promesas de Dios.

Nótese que esta exhortación de estar gozoso va junto a otras dos, “Paciencia en el sufrimiento” –perseverar o continuar cuando las cosas se ponen dificiles y “Perseverancia en la oración” – siempre en oración.

Si nuestro gozo está basado en la fidelidad de Dios y su amor infalible por nosotros entonces tenemos la confianza que nuestras oraciones son escuchadas y que El nos guiará a través del valle de sombras. El gozo en medio de la tormenta está basado en verdades mucho más grandes que la tormenta.

Piensa en la gran esperanza que tienes en Cristo Jesús. ¡Puedo ver tu sonrisa y oir tu canto!